Mejor
Mientras planeaba la creación de They Xolo revisé varios motores de arte generativo y di con una librería popular llamada Hashlips. Era una herramienta open source estupenda, pero terriblemente lenta. Al principio recorrí su código para entender cómo funcionaba y, después de algunas iteraciones, llegué a un par de optimizaciones simples: serialización con Worker Threads de NodeJS y una librería mejor optimizada para manipular imágenes, Sharp, en lugar del canvas de NodeJS. Solo con eso conseguí tiempos 3 veces más rápidos para generar más de 2,000 piezas.
Con esas optimizaciones quise crear un JSON simple para configurar la generación de la colección, y los PFPs quedaron listos.
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Pero no podía terminar ahí, quería más. Así que empecé a desarrollar una interfaz para esto, sin necesidad de un JSON para definir la configuración. Ahora la idea era que cualquiera pudiera configurar su colección sin saber programar: nombre de la colección, plantillas para los nombres de los PFPs, reglas de capas, etcétera. Todo iba tomando forma. Por entonces empezaban a surgir otras herramientas, Bueno (de ahí nuestro nombre) y algunas más, pero eran realmente caras; mi propuesta era open source y gratuita. Para sostener esos requisitos, la arquitectura tenía que ser muy barata de mantener, así que necesitaba mover la generación de imágenes a algo serverless: migré esa lógica a lambdas y procedimientos por eventos, una solución barata y fácil de mantener.


Tras el lanzamiento exitoso de They Xolo el proyecto quedó estancado. Otras funcionalidades que me encantaría entregar —configurar y desplegar contratos inteligentes, minteo para obras no generativas, un sitio de minteo— siguen en mi lista de deseos.